En este breve tutorial veremos juntos cómo crear un tarro de cerámica esmaltada utilizando un simple molde de cartón. Se trata de un procedimiento bastante sencillo que puede ofrecer grandes satisfacciones y darte la oportunidad de experimentar con el esmaltado y con formas diferentes.

Qué necesitas

Procedimiento

Paso 1

Dibujamos en el cartón la medida de los lados del tarro y de la altura: en este caso hemos trazado los 4 lados de 9 cm y la altura de 10 cm. En un cartón rígido también preparamos el fondo del tarro, un cuadrado de 9 x 9 cm. Cortamos la tira de cartón ondulado, el fondo y hacemos unas finas incisiones en los tres lados que nos servirán para doblar el cuerpo del tarro.

Paso 2

Con el pincel humedecemos con agua el papel en el lado opuesto al que hemos hecho las incisiones y delicadamente retiramos una capa de papel, dejando así al descubierto la parte interna ondulada.

Paso 3

Montamos con la cinta de papel el tarro fijando los dos lados abiertos y el fondo.

Paso 4

Preparamos barbotina [mezcla de agua y arcilla] disolviendo en agua algunos gránulos de terracota blanca o utilizando el paquete de 1 kg hasta obtener una consistencia cremosa.

Paso 5

Comenzamos a pincelar el interior del molde con la barbotina, teniendo cuidado de alcanzar bien todos los rincones.

Paso 6

Dejamos secar bien entre una capa y otra de barbotina y continuamos pincelando hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 5 mm.

Paso 7

Cuando la pieza esté lo suficientemente seca como para no deformarse si la movemos, retiramos la cinta y el cartón, ayudándonos quizás pincelando un poco de agua en el exterior.

Paso 8

Con la esponja de alta densidad ligeramente humedecida, terminamos el tarro; si es necesario, arreglamos eventuales grietas que se hayan formado durante el secado o la retirada del cartón utilizando el pincel con la barbotina.

Paso 9

En el fondo del tarro, con la ayuda de la regla, encontramos el centro trazando las diagonales y allí vamos a retirar un círculo de arcilla que será el orificio de drenaje. También podemos hacer muchos pequeños agujeros con un palillo de brocheta. Lo importante es que en el fondo del tarro haya la posibilidad de dejar salir el agua para evitar el estancamiento.

Paso 10

A aproximadamente 1 cm del borde, en el fondo del tarro, crea unas arrugas rascando la superficie (ver en la foto) y prepara cuatro bolitas de arcilla de aproximadamente 1 cm de diámetro.

Paso 11

Aplica un poco de barbotina en los cuatro ángulos donde has creado las arrugas y coloca las bolitas encima.

Paso 12

Haz que las bolitas se adhieran bien aplastándolas con un dedo y con un pincel retira el exceso de barbotina.

Paso 13

Antes de que la pieza esté completamente seca, aplica una mano de engobe de un color que te sirva de base para el esmalte que utilizaremos en la segunda cocción.

PRIMERA COCIÓN (BISCUITO)

Cuando la pieza esté completamente seca, realiza la primera cocción en el horno de cerámica: generalmente es una cocción en la que se sube lentamente (aproximadamente 100° por hora) hasta los 1000°, se mantienen los 1000° durante 15 minutos y luego se deja enfriar el horno.

La pieza que extraerás, llamada bizcocho, está ahora lista para ser esmaltada. Aplica dos o tres manos de esmalte Bellissimo Glaze y procede a la segunda cocción.

SEGUNDA COCIÓN (ESMALTADO)

La segunda cocción se llevará a cabo según el tipo de esmalte que se utilizará. Para este proyecto hemos utilizado esmaltes líquidos listos (sin plomo) con los cuales, normalmente, realizamos un ciclo similar al del bizcocho pero manteniéndonos aproximadamente 30° más bajos en la temperatura final, es decir, 970°. Cada artesano, también en función de las características del horno, podría utilizar tiempos y temperaturas diferentes.

Para realizar el plato de fondo utiliza la misma técnica calculando cuánto espacio deseas tener entre el tarro y el plato de fondo: generalmente un cuadrado de 2 cm más grande que el tarro es más que suficiente.

¡Aquí tienes algunas imágenes del resultado final!