El calado es una de las técnicas básicas de la joyería artesanal. Los primeros trabajos en oro y cobre se realizan en Egipto para crear joyas y amuletos, y desde entonces, esta técnica ha sido parte de todas las producciones orfebres de la historia, pasando de la Edad Media al Renacimiento, hasta nuestros días.
Permite recortar motivos, formas y decoraciones de una simple lámina metálica, creando elementos únicos para colgantes, aretes, anillos o pulseras.
En esta guía/tutorial te acompañamos desde la elección del metal hasta el acabado de la pieza.
¡Empecemos de inmediato!
Elección del metal

Con la técnica del calado puedes trabajar diferentes metales blandos adaptando, a su grosor, la elección de la hoja para poder cortarlos correctamente. Para empezar, te recomendamos elegir láminas delgadas que varían su grosor de 0.3 mm a 1 mm.
Aquí están los metales que se pueden utilizar:
- ALUMINIO: el más blando y ligero, muy fácil de calar y adecuado para principiantes. No contiene níquel.
- COBRE: blando, pero ligeramente más duro que el aluminio. No contiene níquel.
- LATÓN: dureza variable, pero en general más duro que el cobre. Dependiendo de la producción, podría contener níquel en pequeña cantidad.
- ALPACA (o plata alemana): el más duro del grupo, similar al latón pero menos dúctil. Contiene níquel, y es la presencia de este elemento la que confiere a la alpaca su color blanco-plateado similar al de la plata.
Siempre prefiere su versión cocida, más blanda y maleable.
Diseño y transferencia del motivo sobre la lámina
Elegida la lámina, se procede al diseño del motivo a calar, que puede ser transferido al metal de 2 maneras diferentes:
1- Se puede dibujar directamente con un marcador permanente fino o con un bolígrafo con punta metálica.
2- Imprimir el diseño en papel adhesivo y aplicarlo sobre la lámina.

Preparación del banco de trabajo
Para poder realizar el calado cómodamente, necesitarás preparar tu estación y tener a mano diferentes herramientas, aquí algunos consejos:
- Tabla para calado: sirve para facilitar el corte. Gracias a la ranura en V te permite insertarte fácilmente en la lámina.
- Arco de calado para orfebres: de este producto encontrarás diferentes tamaños. Elige el que sea más útil para tu proyecto considerando la distancia entre la hoja y el brazo.
- Hojas para el calado de metal: para montar en el arco de calado. Existen en diferentes medidas, que se eligen según el grosor de la lámina.
- Bloque de cera de abeja: sirve para encerar la hoja antes de entrar en el corte de la lámina. Hace que el deslizamiento de la hoja sea más fluido.
- Gafas de protección, mascarilla y delantal
- Lámina de metal a elección
- Taladro manual para perforar
- Limas y Papeles Abrasivos
Herramientas extra:
- Taladro eléctrico + alimentador y accesorios: para perforar: Micropuntas para pulir: 1 paso Cepillos de latón, Discos de latón, Cepillos de taza de latón 2 paso Muelas de fieltro, Muelas de fieltro Cilindro, Discos de pulido de algodón
- Pastas pulidoras: Dialux Azul o Amarillo
- Cizalla para metales: útil para cortar el exceso
- Martillos para texturizar
- Minutería para montar la joya

Prepara las herramientas
Fija la tabla para calado a tu mesa de trabajo.
Monta la hoja en el arco. Desenrosca los tornillos e inserta la hoja dirigiendo sus puntas hacia abajo. Después de insertarla, vuelve a atornillar para fijar la hoja. En la parte trasera del arco, ajusta la distancia para que la hoja esté bien tensa y vuelve a atornillar para bloquearla.
Transfiere el diseño.
Póntate las gafas de protección, la mascarilla y el delantal.
Comienza el calado
Desliza el bloque de cera de abeja por los lados de la hoja. Esto te ayudará a deslizar mejor la hoja en el metal.
Corta groseramente alrededor del diseño para que sea más fácil en el corte de precisión y no tengas demasiado material que manejar. Este paso puedes hacerlo utilizando una cizalla o directamente realizando el corte con el arco de calado. Sostén el arco en vertical y procede con movimientos hacia arriba y hacia abajo. No vayas demasiado rápido, realiza movimientos suaves y continuos pero sin forzar.
Si la hoja se rompe, no te alarmes, para los primeros cortes es normal desperdiciar alguna hoja para aprender a manejar bien el movimiento y la presión.
Es el momento de pasar al calado del diseño en detalle. Te recomendamos comenzar por el lado que te parezca más sencillo y cuando debas curvar cambia de dirección poco a poco moviendo la pieza, siempre desplazándote con la hoja solo hacia arriba y hacia abajo, sin rotarla.
Si tienes un punto con un ángulo muy agudo, comienza desde la zona opuesta encontrando la que acabas de cortar.
Recuerda de vez en cuando, cuando sientas que la hoja ya no desliza bien, pasarla por el bloque de cera.

No te preocupes en esta fase si el corte no te parece preciso y liso, este aspecto se mejorará con el limado final.
Para calar una parte interna del diseño deberás utilizar primero un taladro manual o eléctrico para crear un agujero, te recomendamos apoyarte sobre un trozo de madera de desecho, así estarás bien estable. En ese agujero volverás a insertar la hoja primero desmontándola y luego volviéndola a montar en el arco.
Comienza con diseños simples y en un instante habrás obtenido tu base para perfeccionar.
Acabado del metal
Para este trabajo se necesitan herramientas para desbastar, refinar y pulir.
Aquí están los detalles de cuáles son y sus usos:
- Microlimas de varias formas para desbastar y alisar. La lima tiene dos funciones, pasada hacia arriba remueve material, hacia abajo refina y alisa la superficie.
- Papeles Abrasivos de diferentes granos, se utilizan de 400 a 1200 grit. Deben utilizarse en sucesión para obtener una superficie lisa y brillante.
Este procedimiento requiere un poco de paciencia, cuanto más quieras que tu joya sea perfecta, más tiempo deberás dedicarle, pero también hay herramientas que pueden acelerar el proceso de pulido.
Utilizar un taladro eléctrico, con el cual puedes ajustar la velocidad de rotación de las herramientas, es sin duda una buena alternativa a limas y papeles abrasivos.
Y en combinación con las pastas pulidoras lograrás obtener superficies espejo.

Mantenimiento y oxidación
Esta técnica es fácil de ejecutar y se pueden obtener resultados satisfactorios desde los primeros cortes, pero uno de los aspectos más dolorosos en el uso de estos metales es la oxidación.
No existe un modo que elimine para siempre la formación de esta pátina porque estas aleaciones tienden naturalmente a su formación debido al aire y la humedad.
Sin embargo, se puede bloquear por un cierto período la formación utilizando sobre la superficie ceras protectoras.
Además, el metal oxidado siempre puede recuperar su brillantez después de una limpieza cuidadosa.
Últimos consejos
Para crear cortes precisos de formas regulares puedes valerte de una herramienta llamada cortador de discos.
Puedes encontrarlo en diferentes formas como círculos, corazones o cuadrados. Insertando la lámina de metal y golpeando el punzón con un martillo, obtendrás fácilmente y rápidamente la forma precisa elegida.
Luego podrás enriquecer tus joyas coloreando su superficie o algunos detalles con los esmaltes a frío bicomponentes o con los polvos Efcolor.
La técnica del calado es una excelente puerta de acceso a la joyería artesanal: fácil de aprender, pero rica en posibilidades creativas. Con un poco de práctica, podrás crear joyas únicas y personales partiendo de una simple lámina de metal.