
Herramientas, figurillas, bajorrelieves, letreros… el arte de la talla permite crear estas e innumerables obras más, simplemente con unas pocas herramientas y una mano hábil. Trabajar la madera con cuchillo o cincel es una práctica ancestral, casi tan antigua como la propia civilización humana. Por otro lado, requiere una materia prima muy disponible y el uso de herramientas extremadamente sencillas, por lo que no sorprende que incluso el hombre primitivo se aficionara a este oficio para crear herramientas y objetos decorativos.
Si has decidido emprender este camino por ti mismo, o si necesitas algunos consejos para perfeccionar tus habilidades, esta guía es para ti. Veremos juntos cuáles son las técnicas más utilizadas para tallar madera, los materiales más adecuados para cada una de ellas y, sobre todo, qué herramientas son indispensables para tallar madera y cómo utilizarlas.
El arte de tallar la madera: las principales técnicas

Empecemos por el principio: tallar madera significa extraer -con ayuda de una o varias herramientas- porciones de madera de un bloque inicial, para obtener el diseño o la figura deseados. Tanto si se talla en redondo como en relieve, el procedimiento básico es exactamente el mismo. Por supuesto, según el objeto y el estilo deseados, hay técnicas y herramientas más o menos adecuadas. Tu nivel de experiencia también orientará tu elección hacia el estilo más adecuado, así como hacia la elección de la madera: ¡las muy duras, por ejemplo, no son adecuadas para principiantes! Pero esto lo veremos más adelante.
La técnica más sencilla y directa es la talla con cuchillo, en la que trabajas directamente con la lama sobre la madera, utilizando distintos estilos de corte. El corte «a tirones» es similar al acto de pelar una fruta: tiras del cuchillo hacia ti con un movimiento lento y controlado, utilizando el pulgar para detener la lama. Este corte es superficial, por lo que la lama siempre se mantiene bastante paralela a la madera. Lo mismo ocurre con el corte de «empuje», en el que la lama se empuja hacia fuera. Los cortes de tope, o cortes en V, son aquellos en los que la lama penetra en la madera vertical u oblicuamente, para hacer surcos y ángulos. El efecto estético que da este tipo de talla es de superficies muy facetadas, por tanto ricas en ángulos y claroscuros.
La talla en relieve es otro tipo popular de elaboración. En este caso, se utiliza una superficie plana y ancha, de la que se deja «emerger» el diseño, que luego aparecerá enmarcado. Suele utilizarse para hacer paisajes o motivos decorativos regulares, o para placas y letras. Algo más complejo porque requiere mayor precisión, suele ser prerrogativa de quienes tienen algo más de experiencia. Nuestro consejo es que empieces por el dibujo: traza las líneas directamente sobre la madera con un lápiz duro y utilízalo como guía. Según el tipo de trabajo, el dibujo y la madera, las operaciones pueden ser diferentes, pero por regla general, empieza con «cortes de parada», rectos o en forma de V, siguiendo las líneas del dibujo, o desbasta las líneas con un cincel y un mazo y luego redefine los bordes y las figuras con un trabajo de precisión.
La talla completa es la que te dará un resultado más cercano a la escultura, con figuras enteras y superficies lisas y acabadas. El procedimiento, también en este caso, es el desbaste, para eliminar el exceso de madera, el esbozo de la forma mediante trazos de talla o cincel, también en función del tipo de sujeto y del tamaño de la madera, y luego se procede al trabajo escultórico propiamente dicho.
¿Madera dura o blanda? Cómo elegir la materia prima

Como puedes imaginar fácilmente, no todos los tipos de madera se prestan a todos los estilos de talla. Una vez que hayas decidido qué dirección artística y técnica quieres seguir, sabrás si debes optar por una madera dura o blanda. El color natural de la madera también puede ser un factor discriminatorio, porque si tienes intención de pintar tu obra, será mejor elegir una clara y porosa que una muy oscura. Veamos algunos consejos para elegir la madera de tu obra.
Las maderas blandas se caracterizan por una veta recta y una textura regular. Maderas como el pino cembro, el abedul, el tilo o el sauce son accesibles y fiables, lo que las convierte en una excelente opción para principiantes. Obviamente, son especialmente adecuadas para tallar cuchillos, a diferencia de las maderas más duras, que destacan en el tallado y el repujado. La caoba, por ejemplo, es una de las más apreciadas y buscadas, no solo por su textura media, que la hace increíblemente fácil de trabajar, sino también por su aspecto: su espléndido color rojo no requiere pulido ni barnizado.
Otras maderas duras, adecuadas por tanto para el trabajo con mazo y cincel, son el nogal negro, el cerezo y el roble blanco. Para trabajos muy elaborados, ricos en detalles y decoración, suelen preferirse árboles frutales como el peral, el manzano, el nogal italiano y el sicomoro.
Hablemos de herramientas: cuchillos y herramientas para tallar madera

Empezamos diciendo que todo lo que necesitas para tallar son tus manos, un trozo de madera y un cuchillo. ¡Pero el cuchillo tiene que ser el adecuado! No sólo eso, dependiendo del tipo de talla que hayas decidido hacer necesitarás no sólo cuchillos, sino también cinceles y otras herramientas útiles, ¡y nunca olvides el equipo de seguridad!
Cuchillo de trinchar

Lo bueno es que hay muchos en el mercado y son muy asequibles. Un cuchillo de trinchar se parece más o menos a un cuchillo de cocina normal, pero con una lama más corta y un mango ancho de madera para un buen agarre y un trabajo cómodo. El cuchillo permite todas las operaciones de talla importantes, desde cortes superficiales a profundos. Es ideal para maderas blandas como el nogal o el tilo, pero si tienes la experiencia y la práctica adecuadas también puedes utilizarlo con excelentes resultados en maderas más duras.
Cincel
Otra de las herramientas por excelencia para tallar madera es el cincel. Normalmente tiene una lama plana insertada en un mango tubular de madera, que facilita el agarre y tiene la forma adecuada para recibir y absorber los golpes de la maza. Existen realmente muchos tipos de cincel en el mercado, con diferentes tamaños y características, y casi siempre se utilizan en combinación con el mazo, que permite dirigir y controlar el golpe para la talla.
Gubia

La gubia es un cincel con una lama circular o curva, cuyo filo puede tener forma de U, de V o de cuchara. El primer tipo se utiliza principalmente en superficies, mientras que los otros te permiten excavar en lugares difíciles. Es ideal para trabajar en superficies pequeñas, pero también para desbastar la madera esbozando líneas que luego se afinarán.
Martillo o mazo
La maza es el martillo redondeado que utilizas para dar golpes al cincel. Puede ser de haya o arce, pero también las hay muy buenas con la cabeza de uretano, un material muy resistente. Lo importante es que el martillo sea cómodo, ¡porque lo utilizarás mucho!
¿Te resulta difícil elegir entre tantas herramientas y no sabes por dónde empezar? Una solución es empezar con un kit ya preparado, en el encontrarás todo lo que necesitas para trabajar.
El Kit de 6 Gubias Stubai, por ejemplo, reúne las gubias esenciales para dar tus primeros pasos en el mundo de la talla, mientras que los sets BeaverCraft, como Pájaro Confort o Cuchara del Amor, son ideales para quienes desean familiarizarse con la técnica de la talla: incluyen un taco de madera y una guía que te acompañará en la realización de tu proyecto.
El Kit de Tallado de Madera de Lujo, en cambio, es para quienes quieren iniciarse en el tallado de madera de forma independiente, pero con la seguridad de tener todas las mejores herramientas a mano.
Otros accesorios útiles
Por último, entre las herramientas que debes tener a mano, sobre todo si tu negocio implica grandes piezas de madera, está el
tornillo de banco
que te servirá para sujetar la madera durante el trabajo. La mesa de afilado por otra parte, es esencial para mantener afiladas las cuchillas: de lo contrario, les costará deslizarse y tallar la madera con suavidad.
¡Y no olvides la seguridad! Tanto si tu trabajo es por hobby y diversión como si tallar es tu profesión, la seguridad nunca puede descuidarse. Así que asegúrate de tener siempre a mano guantes protectores, así como gafas y mascarilla, para evitar que te entren virutas y polvo en los ojos y la garganta.
Consejos prácticos para tallar madera

¡Ha llegado el momento de empezar! A menos que utilices un tornillo de banco o un soporte de mesa, tendrás la madera en las manos. Sujétala con firmeza y asegúrate de que las herramientas que utilizas un agarre ergonómico y cómodo, para evitar la fatiga pero también para que tu mano tenga el máximo control en tu trabajo. Si estás tallando con un cuchillo, utiliza golpes rápidos y decididos, sin vacilar en mitad del corte. Si utilizas el cincel, por el contrario, retira una porción cada vez, intentando evitar los trozos demasiado grandes: el riesgo es estropear tu base o incluso romperla.
Intenta seguir siempre la veta natural de la madera, sobre todo si se trata de un material muy duro y de alta densidad. Si utilizas maderas más blandas, también puedes proceder en sentido contrario.
Acabado: reparar, lijar y barnizar madera tallada

Una de las cosas más bellas de la madera es que, incluso en su estado natural, tiene un aspecto cálido y fascinante: no sólo por su color, sino también por las vetas, los nudos y los círculos de crecimiento que hacen que cada pieza sea única. A veces, sin embargo, es necesario pintar la madera, por razones estéticas pero también para corregir defectos y pequeñas reparaciones.
Puede ocurrir, de hecho, que la madera se dañe durante el tallado: en este caso, se puede utilizar masilla para madera y luego cubrirla con una capa de barniz, tras lijar cuidadosamente la superficie. En general, siempre se recomienda una pasada con papel de lija, a menos que hayas elegido un efecto de talla facetado y áspero, para eliminar las asperezas y dejar la superficie lisa y brillante. Esta operación también es un excelente preliminar en caso de que tengas intención de pintar la madera más tarde, ya que permitirá que la pintura penetre más profundamente en los poros y la veta de la madera.
Ahora sólo tienes que elegir tus herramientas, encontrar la madera que más te convenga y ¡dar rienda suelta a tu imaginación para crear objetos, herramientas y bonitos adornos!



