El arte de trabajar el vidrio para crear cuentas es una práctica muy antigua. Puede decirse que es casi tan antigua como la humanidad, si es cierto que se remonta prácticamente al descubrimiento del fuego y del descubrimiento de cómo utilizar su calor para fundir y moldear el vidrio.
A lo largo de la historia, el arte de las cuentas de vidrio ha experimentado una amplia difusión y el desarrollo de tradiciones artísticas excepcionales y mundialmente conocidas: en primer lugar la de Venecia.
¡No es casualidad que en 2020 la UNESCO incluyera este arte en su lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial!
Hoy en día, el trabajo del vidrio es una práctica muy extendida en todo el mundo, tanto a nivel profesional como a nivel aficionado, entre artesanos, artistas y aficionados. Las posibilidades creativas que ofrece la creación de cuentas de vidrio son casi infinitas: tamaños, colores, decoraciones… cada cuenta es única y puede dar lugar a decoraciones, obras de arte, joyas y elementos decorativos más imaginativos.

Con esta guía queremos explicarte exactamente cómo dar tus primeros pasos en este arte antiguo y fascinante. Descubriremos juntos el proceso, los pasos básicos y el equipo necesario, que puedes encontrar reunidos en uno de nuestros Kits de Cuentas de Vidrio: ¡una forma estupenda de empezar con todo a mano!

Lampworking: ¿qué significa?
El proceso de creación de las cuentas de vidrio ha permanecido esencialmente inalterado durante siglos: se utiliza una llama, producida por un soplete, para calentar y dar forma a la materia prima para crear cuentas envolviéndola y haciéndola girar alrededor de una varilla metálica.
En el pasado, las fuentes de calor eran principalmente lámparas de aceite -de ahí el nombre de «lampworking»- que requerían un suministro continuo de aire o (más tarde) a pedal. Hoy disponemos de sopletes de gas que funcionan de forma totalmente autónoma, dejando al artista libertad de movimientos y mayor seguridad en el trabajo.
Vidrio: ¿cuál utilizar?
El material más utilizado para las cuentas de vidrio es el vidrio de Murano.
El vidrio de Murano es relativamente blando, se funde a temperaturas relativamente bajas y, por tanto, permite que la cuenta permanezca caliente y maleable durante más tiempo: esto facilita el proceso de trabajo y también reduce el riesgo de rotura.
La segunda opción es el vidrio de borosilicato, que tiene un punto de fusión más alto y, por tanto, se considera más «resistente» y más difícil de trabajar. Sin embargo, por su parte, el borosilicato resiste mejor los cambios bruscos de temperatura. A diferencia del vidrio ordinario, no se dilata ni se contrae mucho cuando se expone al calor y al frío.
Por tanto, como siempre, no hay una elección mejor o peor, y nuestro consejo es que elijas la materia prima en función de tus habilidades iniciales, tus necesidades y el proyecto creativo que quieras llevar a cabo.
En cuanto a la elaboración de las cuentas de vidrio, la materia prima se utiliza en forma de varillas de vidrio que pueden adquirirse en distintos diámetros y, por supuesto, en una enorme variedad de colores.

Herramientas esenciales para trabajar las cuentas de vidrio
Veamos ahora qué necesitarás para hacer tus cuentas, además de varillas de vidrio.
Como ya se ha mencionado, existe la posibilidad de adquirir kits ya preparados que contienen las herramientas esenciales y necesarias para trabajar al soplete: se trata de materiales y herramientas seguros y certificados, especialmente diseñados para este trabajo y, por tanto, fabricados con materiales como el latón, el grafito y el acero, específicos para trabajar el vidrio.

El soplete es tu fuente de calor, la «lámpara» que te permitirá calentar el vidrio. Por supuesto, el soplete debe estar conectado a una bombona de gas, y debe tener un soporte para fijarlo a la mesa de trabajo.

Agujas de acero, también llamadas mandriles, son la base sobre la que se trabaja el vidrio. Cuanto mayor sea el diámetro del mandril, mayor será el orificio de la cuenta. Los diámetros mayores son más cómodos y adecuados para los principiantes, pero también son más pesados. Nuestro consejo es que empieces con diámetros mayores y los reduzcas gradualmente a medida que adquieras experiencia.

Separador para perlas es una sustancia similar a la arcilla en la que tendrás que empapar las agujas antes de utilizarlas para evitar que el cristal se adhiera al acero.

Espátula de grafito La espátula se utiliza para ayudar en el trabajo, como base sobre la que hacer rodar o aplastar la cuenta mientras aún está caliente y enrollada alrededor del mandril. Algunas espátulas tienen una superficie moleteada o dibujos geométricos, para imprimir una decoración en el vidrio mientras aún está caliente.

Gafas de policarbonato, que protegen especialmente contra los rayos UV y el resplandor del sodio incandescente, para que podamos mirar y ver nuestras perlas incluso cuando el calor las hace brillar.

Vermiculita para el enfriamiento Una vez terminadas las cuentas, hay que enfriarlas completamente, por lo que es importante disponer de materiales que ayuden en este proceso. Como la vermiculita, que es un mineral que absorbe muy bien el calor. Se encuentra en copos, que pueden utilizarse para rellenar cuencos en los que introducir las agujas con las cuentas calientes.

Otras herramientas y accesorios útiles pueden ser: pinzas, unos alicates de dos discos para romper limpiamente las varillas de vidrio, y un soporte inclinado para pvarillas, no sólo para tenerlos siempre a mano, sino también para mantener la punta brillante alejada de ti y de la superficie de trabajo.
Por tu seguridad, trabaja siempre en un entorno bien ventilado, en un lugar de trabajo cómodo y espacioso, con todas las herramientas a mano, y lleva siempre guantes y gafas de protección.
Los pasos del lampworking: crear cuentas de vidrio
¡Ha llegado el momento de la creación! El proceso es relativamente sencillo, pero también muy delicado: trabajar con material incandescente requiere cuidado, equilibrio y sincronización. Pero no te asustes si al principio te parece complicado: la paciencia y la práctica te ayudarán a progresar más rápido de lo que crees.
Empieza por coger una aguja y sumergirla en desmoldeante para cuentas: asegúrate de que una buena parte de la aguja quede recubierta y ponla a secar.

Abre el soplete de gas y enciende la llama. Coge una varilla de vidrio y acércala lentamente a la llama, girándola continuamente para que el calor llegue a toda la superficie. Mantén en el vidrio sobre la llama hasta que veas que su extremo empieza a brillar.
Ahora coge el mandril con la otra mano y caliéntalo también sobre la llama.
¿Cómo agarrar y maniobrar el varilla y mandril? Sujeta la varilla de vidrio con la mano principal (derecha, si eres diestro, o viceversa si eres zurdo) como si fuera un lápiz. El husillo, en la otra mano, debe sujetarse siempre horizontalmente y debe girar constantemente mientras trabajas, en sentido contrario a tu cuerpo.

Aléjate de la llama y coloca suavemente la punta brillante de la varilla de vidrio sobre la aguja de acero: la rotación de la aguja hará que el vidrio se enrolle a su alrededor, creando un anillo. Durante este paso, la aguja y el vidrio no deben permanecer expuestos a la llama: tendrás que apartar la aguja y dejar que el vidrio se enfríe ligeramente, antes de volver a calentarlo de nuevo sobre la llama para añadir una nueva capa. Continúa este proceso hasta que hayas obtenido una cuenta del tamaño deseado.
Sigue girando siempre la aguja, incluso después de alejarla de la llama. ¿Por qué es importante? Porque el vidrio, en su estado semifluido, es especialmente sensible a la gravedad y, por tanto, si no giraras la aguja, acabarías teniendo una «gota» concentrada en el parte inferior del mandril, en lugar de una esfera. Si mantienes una rotación constante, dejarás que la gravedad trabaje por ti para dar a la cuenta una forma regular y uniforme. En esta fase, la espátula de grafito también puede ser útil si quieres aplanar o dar forma a la cuenta: en este caso, harás girar el huso apoyándote en la superficie de la espátula.

Ahora es el momento del enfriamiento: un paso esencial que requiere paciencia, porque tu perla tendrá que permanecer enterrada en la vermiculita entre media hora y cuarenta minutos como mínimo. No cedas a la tentación de sacarla antes para comprobarla, pues corres el riesgo de comprometer el proceso y provocar grietas o roturas.
Cuando el cristal esté finalmente frío, puedes retirar con cuidado la cuenta del mandril y lavarlo para eliminar todos los restos del agente desmoldante.
¡Tu cuenta está lista!

Cuentas de vidrio y creatividad
Lo que hemos visto es el procedimiento básico para hacer cuentas de vidrio. Pero cuando adquieras más experiencia, podrás dar rienda suelta a tu imaginación utilizando distintas técnicas decorativas.
¿Algunos ejemplos? Puedes crear capas, superponiendo varillas de vidrio de distintos colores. Puedes utilizar la espátula para crear formas más originales, alargadas o aplanadas. Puedes crear«puntos decorativos» aplicando gotas de distintos colores que puedes dejar en relieve (dejando que se enfríen y solidifiquen sin volver a exponer la cuenta al calor) o «fundirse» en la capa inferior.
También hay técnicas muy sugerentes que consisten en incluir elementos externos en la superficie o en el interior de la perla: hojas de oro o plata, pequeños objetos o flores, que luego se cubren con una o varias capas sucesivas. Por no hablar de todas las posibilidades que ofrece el acabado, como el arenado, el pulido o el mateado para obtener el efecto «vidrio marino».

Esperamos que con este tutorial te hayamos proporcionado todo lo que necesitas para empezar. Para el resto… ¡la experiencia, el gusto estético y la creatividad serán tu guía!
